Guadalajara, Jalisco.
La poda realizada el 2 de febrero en la calle Cuitláhuac, en el Centro de Zapopan, generó molestia entre vecinos y comerciantes, quienes aseguran que los trabajos superaron un mantenimiento ordinario.
Aunque días antes se colocaron avisos para informar sobre la intervención, afirman que varios árboles quedaron prácticamente sin copa y otros fueron retirados, lo que modificó de forma notable el paisaje de la cuadra.
Impacto en la comunidad
Uno de los efectos más visibles, señalan, fue la ausencia del tordo cabeza amarilla, especie migratoria que solía concentrarse en esos árboles.
Desde la poda, aseguran que las aves dejaron de aparecer, lo que atribuyen a la pérdida de refugio y follaje. Para los habitantes, la situación representa no solo un cambio estético, sino una alteración en la dinámica ambiental del lugar.
“Sí, porque había dos árboles que estaban totalmente sanos y fueron cortados desde la raíz, y otros a los que nada más les dejaron ramitas, sin nada de follaje.
...Tanto que se quejan las personas del calor, y es justamente por la falta de árboles. Aquí, justo por donde está la entrada del Hospitalito, vi que hay otro árbol más grande que tampoco ya está”, denuncia Elizabeth, vecina de la zona.
Acciones de la autoridad
La autoridad municipal justificó la acción bajo el argumento de evitar que personas en situación de calle utilizaran el arbolado como resguardo.
Sin embargo, los residentes sostienen que esa presencia no era constante y que, si bien aceptan que algunos ejemplares podían requerir recortes por el cableado, consideran que el procedimiento fue excesivo y carente de una evaluación técnica visible.
Por ello, solicitan que futuras intervenciones incluyan dictámenes especializados y mayor comunicación con la comunidad, para evitar que decisiones operativas afecten tanto al arbolado urbano como a la fauna que depende de él.
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